martes, 30 de junio de 2009

AJEDRECISMO


La palabra ajedrecismo, pese a no figurar en ningún diccionario, ya fue empleada por Miguel de Unamuno (1864-1936) en este pasaje de su artículo Sobre el ajedrez inserto en su obra Contra ésto y aquello (Madrid, Renacimiento, 1912):

Y entonces me tocó el turno de contarle a mi vez cómo yo, en mis mocedades, había caído bajo la seducción de la mansa e inofensiva locura del ajedrecismo y cómo, durante mis años de carrera, en Madrid, hubo domingo en que invertí lo menos diez horas en jugar al ajedrez. Este juego, en efecto, llegó a constituir para mí un vicio, un verdadero vicio. Pero como soy, gracias a Dios, hombre de recia voluntad, conseguí dominarlo. Y hoy no lo juego sino de higos a brevas, o sea de año a San Juan, y las pocas, poquísimas veces en que lo juego, no paso de un par de partidas, o a lo sumo tres. Se me pasan meses sin tomar un alfil a la mano. Y es que tengo siempre presente aquel aforismo de que el ajedrez, para juego, es demasiado, y para estudio, demasiado poco. Y eso que llegué a jugarlo bastante bien. (...).