domingo, 31 de julio de 2011

DOS JUGADAS SEGUIDAS


Del libro Apuntes de un ajedrecista, por Alexander Kótov (ediciones en lenguas extranjeras, Moscú 1959, página 165):

"Nos ayudó también el dormir la siesta en Budapest los últimos días de juego, logrando, de tal suerte, quitarnos de encima las impresiones recibidas durante la mañana. Una de mis aventuras ajedrecísticas más prodigiosa está relacionada con esas siestas que echábamos. Una vez, me despertaron quince minutos antes de la hora de comenzar la partida, me vestí de prisa y fui a la sala del torneo. Mi adversario, el maestro Tipary, jugaba con las negras. Desplegamos con rapidez una de las variantes de defensa eslava. A la sexta jugada me quedé unos minutos meditando y resolví proseguir en el siguiente orden: "Ahora sacaré mi alfil, reflexionaba yo, a lo que mi adversario deberá enrocar y entonces yo haré el enroque corto". Seguro de que así transcurriría el lance, moví el alfil y, distraído, sin esperar un segundo, enroqué inmediatamente antes de que lo hicieran las negras.

¡Dos jugadas seguidas! Mi adversario quedó perplejo, comenzó a decir no sé qué en húngaro. Me di cuenta de lo que había hecho, me excusé y deshice el enroque. Los participantes y espectadores del torneo soltaron la carcajada. Menos mal que esa infracción de las reglas no se castiga y a nadie se le ha ocurrido preverla en los reglamentos. ¡Sin duda yo aún estaba medio dormido!".



¿Se conoce algún otro caso, producido en partida de torneo, de jugar dos veces seguidas?