viernes, 20 de abril de 2012

EDGAR COLLE



Se cumplen hoy 80 años de la desaparición prematura del maestro belga Edgar Colle (1897-1932), que no llegó a cumplir siquiera los 35 años de edad. Con este motivo traemos a la memoria una de sus partidas, una miniatura en la que utilizó su sistema de apertura con letal efecto:

Edgar Colle - John O'Hanlon
Niza, 1930

1.d4 d5 2.Cf3 Cf6 3.e3 c5 4.c3 e6 5.Ad3 Ad6 6.Cbd2 Cbd7 7.0-0 0-0 8.Te1 Te8 9.e4 dxe4 10.Cxe4 Cxe4 11.Axe4 cxd4 12.Axh7+ Rxh7 13.Cg5+ Rg6? 14.h4 Th8


15.Txe6+ Cf6 16.h5+ Rh6 17.Txd6 Da5 18.Cxf7+ Rh7 19.Cg5+ Rg8 20.Db3+ 1-0


Para terminar este pequeño homenaje, veamos las emotivas palabras finales que Hans Kmoch le dedicó en su necrológica de la revista austríaca Wiener Schachzeitung (número 9, mayo 1932, páginas 129-131):

Edgar Colle, lieber Kollege, teurer Freund! Das Leben hat dir jene einzige Rücksicht verweigert, die du aus ganzem Herzen ersehnt hattest. Wir alle, die dich gekannt haben, trauern dir nach in hilflos bitterem Weh, als wäre uns der nächste Bruder gestorben. Die Zeit mag unseren Schmerz stillen, aber dein Andenken wird uns nie verlassen. Du wirst uns ein Vorbild an Seelenstärke und Ritterlichkeit bleiben. Blank und schön wird dein Name in der Schachgeschichte noch weiterleuchten, wenn die meisten der unsrigen schon längst vergessen sein werden. Und wer deine Freundschaft genossen hat, der darf auf sie bie zu seinem Grabe stolz sein wie auf eine grosse Tat. Lebewohl!


Traducción del alemán:

¡Edgar Colle, querido colega, caro amigo! La vida te ha negado aquella única consideración que habías ansiado de todo corazón. Todos los que te conocimos guardamos luto por ti con dolor desamparado y amargo, como si se nos hubiera muerto un hermano íntimo. El tiempo puede calmar nuestro dolor, pero tu recuerdo nunca nos abandonará. Serás siempre para nosotros un ejemplo de fortaleza de ánimo y caballerosidad. Tu nombre seguirá luciendo brillante y hermoso en la historia del ajedrez, cuando la mayoría de nosotros hayamos sido hace tiempo olvidados. Y quien ha disfrutado de tu amistad, puede estar orgulloso de ella hasta la tumba, como de algo grande. ¡Hasta siempre!