Yuri Averbaj es el autor de este breve y delicioso libro, que incluye numerosos recuerdos y anécdotas: Lecturas de Ajedrez (editorial Martínez Roca, primera edición en Barcelona 1969, número 13 de la colección Escaques), cuya portada podemos ver sobre estas líneas.
domingo, 3 de mayo de 2015
domingo, 26 de abril de 2015
JUGADORES DEL CASINO DE MURCIA, AÑOS 30
María Manzanera (Murcia, España) ha enviado esta fotografía en la que aparecen diversos jugadores de ajedrez del Casino de Murcia a mediados de los años 30 del pasado siglo:
Fotografía: © colección María Manzanera
Se nos informa de que la instantánea fue tomada en uno de los salones del Casino de Murcia, y que debe fecharse hacia 1934-35, siendo en cualquier caso anterior a la Guerra Civil española.
Se trata, sin duda, de un documento de importante valor histórico y a la vez una buena radiografía de los jugadores murcianos del momento. Hasta el momento solo hemos podido identificar a seis personas en la misma:
- Dr. D. José Aguilera Bernabé.
- D. José Marín-Baldo.
- D. Salvador Marín-Baldo.
- D. Antonio Manzanera García.
- Dr. D. José Molina-Niñirola Sánchez.
- Y la señorita del centro, invitada: Dª María Molina-Niñirola Sánchez.
domingo, 19 de abril de 2015
SELECTO CLUB
Jacques Mieses, Max Euwe, Edgar Colle, Albert Becker, Mir Sultan Khan, Sir George Thomas, C. H. O’D. Alexander, Friedrich Saemisch, Karel Treybal, Jakob Adolf Seitz, William Winter, Eero Böök, Ramón Rey Ardid.
Todos estos jugadores llegaron a formar parte de un selecto club de ajedrez. ¿A qué club nos referimos?
domingo, 12 de abril de 2015
JUEGO DE COLECTIVIDADES Y BELLEZA
Las dedicatorias de los libros de ajedrez, no demasiado frecuentes en los libros modernos, nos proporcionan a menudo bellas frases de gran calado. Julio Ganzo Mediavilla escribió la siguiente en su obra Bogoljubow (Madrid, 1974), recogiendo una cita de Ricardo Aguilera López, responsable de la editorial de su nombre:
A la memoria
de mi amigo-hermano
RICARDO AGUILERA LÓPEZ
quien hace treinta años
manifestó publicamente:
«Si el ajedrez ha llegado a ser
un juego de colectividades,
no ha sido exlusivamente
por su carácter educativo,
sino por su belleza.»
Julio Ganzo
domingo, 5 de abril de 2015
AVERBAJ
El ajedrecista ruso Yuri Averbaj (también conocido como Averbach o Averbakh), gran maestro, nacido un 8 de febrero de 1922 en la ciudad de Kaluga, es una de las leyendas vivas del juego rey, con sus 93 años de edad. Creador de bellas partidas en el juego práctico, ha destacado especialmente en finales de partida y en la investigación de la Historia del Ajedrez.
Jesús Miguel Seoane Sepúlveda (gaditano residente en Madrid desde hace muchos años) ha enviado amablemente esta fotografía en la que el veterano gran maestro aparece en el centro, escoltado por Oleg Pervakov (izquierda), unos de los compositores más importantes de la actualidad, y nuestro comunicante (derecha). La foto fue tomada en Moscú, 2012, con motivo del Campeonato Mundial de Problemas de la FIDE:
Fotografía: © Jesús Miguel Seoane
domingo, 29 de marzo de 2015
EPITAFIO (SOLUCIÓN)
Solución a la cuestión sobre el autor de la propuesta del siguiente epitafio, que se planteó hace unas semanas:
Aquí yace José Raúl Capablanca, no desvanecido por los aplausos universales ni cegado por la luz de su genio.
El responsable de la frase fue el cubano Dr. José I. Rivero, a la muerte de su ilustre compatriota, en un artículo publicado en el Diario de la Marina de La Habana, en el año 1942.
Dicho artículo, de título "Impresiones", fue recogido junto con otras necrológicas en el libro Homenaje a Capablanca (Ministerio de Educación, La Habana, 1943), concretamente en sus páginas 59 a 61.
Hay que destacar que, frente a lo que se afirma en varios lugares de la red, este epitafio no figura en la tumba de Capablanca, quedándose solo en una propuesta.
domingo, 22 de marzo de 2015
FOTOGRAFÍAS PRESENTACIÓN DE "EL JUZGADOR DE AJEDREZ"
Ricardo Lamarca Barrios (Madrid) ha enviado estas fotografías de la presentación del libro El Juzgador de Ajedrez de Eduardo Scala, el pasado 16 de marzo de 2015, en la librería La Central, Callao, Madrid, en las que el autor aparece junto al filósofo José Antonio Marina, el poeta Hilario Franco y el escritor-editor José María Parreño:
lunes, 16 de marzo de 2015
80 ANIVERSARIO DE NIMZOWITSCH
Se cumplieron exactamente 80
años de la muerte de Aron Nimzowitsch, acaecida un 16 de marzo de 1935, y con este motivo
recordaremos en su memoria hoy esta partida, en donde el maestro de la profilaxis y la sobreprotección derrota con negras a su ilustre e impulsivo oponente:
Rudolf Spielmann - Aron Nimzowitsch
Bled, 1931
Rudolf Spielmann - Aron Nimzowitsch
Bled, 1931
1.e4 c6 2.Cf3 d5 3.Cc3 dxe4 4.Cxe4 Cf6 5.Cg3 c5 6.Ac4 a6 7.a4 Cc6 8.d3 g6 9.Ae3 Ag7 10.O-O b6 11.c3 O-O 12.h3 Ab7 13.De2 Ca5 14.Aa2 Ad5 15.Cd2 Axa2 16.Txa2 Cd5 17.Cc4 Cc6 18.a5 b5 19.Cb6 Cxb6 20.axb6 Dxb6 21.Ce4 Dc7 22.Cxc5 a5 23.d4 Tfb8 24.f4 e6 25.Taa1 Ce7 26.g4 Cd5 27.Tf3 a4 28.Ad2
28...Dc6! 29.Ce4 b4 30.f5 exf5 31.gxf5 a3 32. bxa3 bxc3 33.f6 cxd2 34.fxg7 Te8 35.Dd3
35...Txe4! 36.Dxe4 Te8! 37.Dh4 Cc3 38.Tff1 Dd5, y Spielmann se rindió.
domingo, 15 de marzo de 2015
FOTOGRAFÍAS DE JOSÉ SANZ
Estas dos fotografías del excampeón de España José Sanz Aguado (1907-1969), que deben ser anteriores a la Guerra Civil Española (1936-1939), pueden encontrarse en diferentes lugares de la red, pero nos gustaría saber su procedencia original:
domingo, 8 de marzo de 2015
PRESENTACIÓN DE "EL JUZGADOR DE AJEDREZ"
El próximo lunes 16 marzo, a las 19 horas, tendrá lugar en La Central de Callao (calle Postigo de San Martín, 8, Madrid) la presentación oficial del libro El Juzgador de Ajedrez
de Eduardo Scala (Árdora Ediciones), que se verá acompañado por José
Antonio Marina e Hilario Franco, importantes figuras de la Cultura
española del momento.
La
obra, en la que hemos modestamente colaborado, se presenta con un
diseño muy atractivo e indudable originalidad: cargada de simbolismos y
paradojas, con 64 partidas de ajedrez pero ni un solo diagrama (salvo el
de portada, de indudable interés estético, y a la vez práctico, puesto
que permite jugar sobre ella a modo de tablero real), y con revelaciones
de enorme profundidad e indudable interés histórico, pues no en vano se
resumen 40 años de recorrido vital del autor por el intrincado mundo de
los escaques y sus complejos protagonistas.
Destacan en ella proyectos, testimonios, partidas, poemas, problemas y muy especialmente conversaciones
(que no entrevistas) con destacadas personalidades del ajedrez mundial y
nacional, muchas ya desaparecidas, que constituyen verdaderamente
pequeños homenajes o retratos escaqueados: al lado de campeones
mundiales como Botvínnik, Smyslov, Chiburdanidze o Krylov desfilan
también otros grandes maestros del pasado o aún en activo, y palabras y
emotivos recuerdos a maestros españoles como José Sanz Aguado y Martín
de Ortueta, protagonistas del final inmortal de Madrid, que queda
especialmente destacado en un capítulo como obra de arte imperecedera y ha podido ser representado
así como homenaje a su maestro, vencedor en tan memorable ocasión:
El final inmortal de Madrid (Ortueta-Sanz, Madrid 1934)
Homenaje de Eduardo Scala a su maestro
Homenaje de Eduardo Scala a su maestro
Fotografía: © Álvaro Viera
La presentación se anuncia en esta página web, de donde reproducimos la reseña oficial de la obra:
http://www.lacentral.com/agenda/madrid/evento/el-juzgador-de-ajedrez-de-eduardo-scala-108045
Concebida simultáneamente como sistema de iluminación y ejercicio de alto riesgo, la múltiple y heterodoxa obra del poeta, artista y estudioso del ajedrez Eduardo Scala (Madrid, 1945) adquiere en este libro, cuyas páginas recopilan su asombroso testimonio-archivo, cuatro décadas de investigación y reflexión en torno al más filosófico y literario de los juegos.
Las dimensiones de un tablero sobre el cual se despliegan 64 partidas memorables; sosegadas y relampagueantes conversaciones en Moscú con maestros legendarios, crónicas de torneos cruciales en Sevilla, Belgrado o Nueva York; lúcidos retratos de los grandes ajedrecistas de la historia; apuntes sobre la espiritualidad y mística del juego, proyectos expositivos, poemas, conferencias o sabios aforismos como el acuñado por el fabuloso Tartakower: «El ganador de la partida es el jugador que comete el penúltimo error».
Una combinatoria impredecible sumerge al lector de El juzgador de ajedrez en un cosmos de conexiones paradójicas, desde cuyo fondo el enigma le da jaque.
El juzgador de ajedrez ha sido concluido en los reales monasterios jerónimos de Yuste (Cáceres) y El Parral (Segovia) entre 2008 y 2009, fecha en la que el poeta, cuya breve y extensa obra está consagrada al infinito, 8, cumple 64 años de edad: 8x8. El libro se cierra con un “Postludio”, ensayo autobiográfico en que se señala la mudéjar Torre de los Ajedreces de Arévalo, Ávila (en la solapa), como templo y sede de una futura Fundación Mundial de AjedreZ.
Acompañarán al autor Jose Antonio Marina e Hilario Franco.
domingo, 1 de marzo de 2015
LÁMINA DE CAPABLANCA
La lámina con el magnífico retrato de José Raúl Capablanca que figura sobre estas líneas, realizada en 1938 por Esteban Valderrama, se insertaba en el libro Capablanca y Lasker en el Campeonato del Mundo, por Arnoldo Ellerman (editorial Grabo, Buenos Aires, 1944).
El mismo grabado puede encontrarse en el libro Homenaje a Capablanca (Ministerio de Educación, La Habana, 1943), publicado en Cuba un poco antes, en donde se asevera que se trata de una obra al pastel de dicho artista, profesor de la Escuela Nacional de Bellas Artes "San Alejandro" de La Habana.
domingo, 22 de febrero de 2015
domingo, 15 de febrero de 2015
MIGUEL TAL, SEGUNDA EDICIÓN
Si ya apareció hace tiempo en este mismo portal la primera edición del libro Miguel Tal, Campeón del Mundo (Ediciones Limitadas Catalán,
Tortosa 1960), que contenía numerosas partidas del legendario maestro comentadas por Miguel Farré, Rafael
Saborido, Pedro Cherta, Rafael Lloréns, Luis de Marimón y Jorge Puig, presentamos ahora la portada de la segunda edición de esta misma obra (Barcelona, 1980):
domingo, 8 de febrero de 2015
EL TABLERO COMO CAMPO DE FUERZAS
La musicalización de partidas de ajedrez: sobre The Chessboard as Force Field
(por Juan María Solare)
The Chessboard as Force Field (El tablero como campo de fuerzas) es una
composición musical de mi autoría que tematiza una manera en que una partida de ajedrez puede transformarse en una
obra musical. El problema no es nuevo, y de hecho existen diversas respuestas,
diversas aproximaciones a su solución. Por supuesto, dudosamente exista una
solución óptima, una manera ideal de transcribir una partida de ajedrez a
sonidos, y probablemente todas tengan limitaciones en algún u otro lugar. La
limitación fundamental es estética: una partida de ajedrez sublime, al ser transcripta
a sonidos, no produce necesariamente resultados musicales más satisfactorios
que una partida plagada de errores. La calidad de la partida de ajedrez resulta
entonces irrelevante. Posiblemente todos los mecanismos imaginables presenten
esta carencia de fondo.
La discusión entonces podría terminar aquí mismo, pero hay otros factores: no
es únicamente producir belleza lo que
anima a un compositor. El impulso lúdico es no menos fuerte, el afán de
investigar y de plantearse "qué ocurriría si...". Esta forma de
curiosidad es posiblemente lo que nos reverdece y nos mantiene alerta (en la
música como fuera de ella).
No quiero hablar mal de los colegas que han propuesto otras soluciones,
aunque claramente si propongo un sistema distinto es porque considero que otras
respuestas presentan carencias. Tengo la sospecha que muchos mecanismos de
transcripción ajedrecístico-musical se centran en transcribir un sistema de
signos, un código, de una disciplina a la otra: de la notación ajedrecística a
la nomenclatura musical, pero sin plantearse a qué responden estos signos dentro de cada una de las disciplinas
involucradas. Mi punto de partida fue intentar emular musicalmente algún
aspecto elemental del movimiento de las piezas. Si consideramos que cada figura
posee una energía latente, potencial, que se activa -se actualiza- en el
momento de cambiarla de posición, ¿cómo hacer para que este cambio de energía
tenga su equivalencia musical? Además, es un hecho que la misma figura tiene un
valor distinto según su posición en el tablero (comparen la actividad un
caballo en una esquina del tablero o en el centro). Si pudiera agregarse un
elemento, éste sería la posición de las demás piezas, puesto que ellas aumentan
o disminuyen la energía de cada trebejo [[1]]
(ejemplo: el alfil necesita diagonales abiertas para rendir al máximo: aun si
está situado en el centro del tablero, pero bloqueado por sus propias piezas,
no es mucho más activo que un peón grande).
En cualquier caso estoy hablando de niveles
de energía, los cuales varían según estas tres variables: de qué pieza se
trata, dónde está ubicada, y cuál es su relación con las demás piezas. Esto comienza
a explicar el título de mi composición musical: El tablero como campo de fuerzas.
Tal fue entonces mi punto de partida: intentar hallar equivalentes energéticos entre movimientos ajedrecísticos y
movimientos sonoros; y no solamente describir un desplazamiento del escaque e2
al e3, que puede ser realizado por un peón, el rey, la dama o una torre, pero
cuyo resultado energético es radicalmente distinto.
Dicho lo cual, agrego que nadie es perfecto, e incluir la tercera variable
(considerar la posición de todas las piezas en el tablero para contextualizar
musicalmente el sonido resultante) me hubiera situado ante una dificultad sobrehumana.
Así que decidí, al menos en esta ocasión, elaborar un sistema donde sólo se
consideran dos variables básicas: qué pieza se mueve y de dónde a dónde. Arrojo
el guante a quien quiera elaborar un mecanismo de transcripción ajedrecístico-musical
que considere también la totalidad del tablero. Aquí es, en realidad, donde la
cosa comienza a ponerse atractiva, pues seguramente se encontrarán emergentes
inesperados surgidos de la complejidad.
Paso ahora a describir los elementos de mi mecanismo (no quiero llamarlo
"método" ni mucho menos "sistema", conceptos que le quedan
un par de tallas demasiado grandes).
A partir de este momento nos adentramos en una región de tecnicismos en
ambas disciplinas (música y ajedrez). La mayor dificultad al abordar temas
interdisciplinarios -y éste lo es- es que una parte de los lectores será
especialista en una de ambas áreas, pero tocará de oído en la otra. Para no
perder demasiada comprensibilidad deberé entonces explicar lo que para los unos
serán obviedades y para los otros terra
incognita.
El mecanismo
El mecanismo que uso en esta obra tiene tres aspectos básicos:
1) Cada casilla del tablero está asociada a un campo armónico propio.
2) Cada figura está asociada a un motivo musical sencillo, a una Gestalt (silueta o configuración).
3) Eventos especiales, acciones (principalmente capturas, jaques y
promoción a Dama) hallan su correlato sonoro.
Examinemos cada
uno de estos elementos por separado.
1) Un campo armónico en cada escaque
El tablero vacío es un campo de fuerzas aparentemente neutral, tan
engañosamente neutral como un escenario vacío. Las 64 casillas del tablero se
designan habitualmente con un sistema de coordenadas, donde las columnas (las
líneas verticales) se denominan con las letras a, b, c, d, e, f, g, h; y las
filas (las líneas horizontales) con los números 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8. Así,
cada escaque tiene su nombre propio.
En esta obra, cada casilla queda asociada a un intervalo abstracto, una
díada [[2]].
En las horizontales (1..8), la nota inferior de esta díada es siempre la misma:
en la primera horizontal: RE, en la segunda: MI, en la tercera: FA, y así
sucesivamente (SOL, SOL#, LA#, SI, DO#), siguiendo una escala octatónica (la que alterna tono y
semitono, que tiene ocho notas por octava y que algunos denominan escala semidisminuida).
En cada vertical (a..h) hay un intervalo distinto. En la columna a: unísono
u octava, en la columna b: segunda mayor, en la columna c: tercera menor, etc.
(d: cuarta justa, e: tritono, f: sexta menor, g: sexta mayor, h: séptima
mayor). La escala de fondo es exactamente la misma. Así, es posible predecir
qué intervalo habrá en cada casilla. No se repite jamás el contenido de alturas
de un escaque en otro. Además, el sistema queda agotado: no se omiten
posibilidades (precisamente por haber elegido una escala de ocho notas, la
misma cantidad que columnas y que horizontales). Ver la ilustración nr. 1.
Ilustración 1
2) La Gestalt de cada figura
Los trebejos son de seis tipos: peón, caballo, alfil, torre, dama y rey. Cada uno de ellos tiene un movimiento
característico, y por lo tanto poseerá también su distintivo correlato sonoro.
La regla básica es: cuanto más poder tiene una pieza,
más largo será el motivo que la caracteriza (literalmente más largo: el motivo nr. 6 -el del rey- durará más tiempo).
Por supuesto, al decidirnos por un conjunto determinado de motivos ya
estamos definiendo una imagen sonora general muy precisa. Este es el paso
compositivo que más consecuencias musicales tiene.
Una decisión subordinada pero importante es que las piezas negras y las
blancas no "suenen" igual. Decidí que las piezas blancas estarán
caracterizadas por un movimiento ascendente o donde la nota superior "pese
más", y las negras por un movimiento descendente o donde la nota inferior
tenga más peso o dure más.
Los seis motivos asociados a cada trebejo se encuentran en la ilustración
nr. 2:
Verbalmente puede describírselos así:
Ilustración 2
Verbalmente puede describírselos así:
Peón: nota breve con apoyatura (es decir, dos notas breves con acento en la
segunda). Legato. Duración total: una semicorchea (y fracción). Peón blanco:
apoyatura ascendente; peón negro: apoyatura descendente.
Caballo: tresillo de semicorcheas con acento en el primer componente. Staccato.
Duración total: una corchea. La primera y la tercera nota son la misma (es
entonces una especie de mordente, un
"ida y vuelta"). Caballo blanco: tresillo con cresta para arriba;
caballo negro: con cresta para abajo.
Alfil: dos notas atacan simultáneamente, una dura más que la otra, en relación 3
a 1 (corcheas). Duración total del motivo: negra con puntillo. La nota corta
suena forte y está acentuada, la nota larga suena mezzopiano.
Alfil blanco: la nota larga es la superior, alfil negro: la nota larga es la
inferior.
Torre: dos notas, una larga y otra corta en relación 4:1 (corcheas). La nota
corta comienza poco después que la larga (y termina antes). Ambas notas suenan
entonces simultáneamente durante las dos corcheas centrales. Duración total:
una blanca. Torre blanca: la nota larga es la superior; torre negra: la nota
larga es la inferior.
Dama: dos notas, una larga y otra breve en relación 3:1 (negras). Ambas notas
terminan simultáneamente. Duración
total: una blanca con puntillo. Dama blanca: la nota larga es la superior; dama
negra: la nota larga es la inferior.
Rey: es considerada aquí como la pieza más valiosa, porque
"perderla" equivale a perder la partida. Es por lo tanto la nota más
larga: una redonda. Ambas
notas comienzan y terminan juntas, es una díada pura. No hay manera de diferenciar acústicamente, por lo
tanto, entre rey blanco y negro. Dejo a los analistas la interpretación
semántica de esta particularidad.
En el caso de la torre y la dama se da un aparente contrasentido: debido a
que una nota entra después de la otra, el intervalo melódico aparente es el
contrario al que se esperaría considerando el color del trebejo del caso. Debí
elegir un criterio, y prevaleció el principio "trebejo blanco: nota
superior más larga".
Y en el caso de la Dama en particular, puesto que su movimiento es la
combinación de torre y alfil, hubiera podido asociarse musicalmente a una suma
de las Gestalten características de
torre y alfil. Me decidí, sin embargo, por un motivo ligeramente diferente,
particularmente por razones de variedad musical y para evitar ambigüedades. Por
otro lado, la Dama vale de hecho un poco más que Torre más Alfil. Y en estricta justicia, la Dama no puede
hacer algo que la Torre sí puede: participar en el enroque.
En esta obra, la musicalización de los movimientos habituales de las piezas
sólo toma en cuestión la casilla de llegada (y no la de partida) de cada
figura.
3) Movimientos
especiales, casos particulares
Los movimientos habituales de las seis figuras (particularmente de los
peones) presentan casos particulares. No son excepciones, sino casos particulares:
Captura: una pieza "come" otra del color contrario, la cual desaparece
del tablero. Musicalmente esto se representa así (¡en esta obra!):
inmediatamente después luego del movimiento de la pieza capturadora se oye, dos
octavas por encima y pianissimo, el motivo correspondiente a la figura
que ha sido capturada (será su alma despidiéndose del mundo). El campo armónico
es el del escaque donde se ha producido la captura. Musicalmente resulta
entonces casi un "eco", pues el campo armónico es idéntico al de la
pieza capturadora.
Captura de un peón al paso: el único movimiento de captura donde la
pieza capturadora se mueve a una casilla vacía. El peón capturador sonará en
octavas, y el peón capturado producirá su eco (en pianissimo) con el mismo campo armónico (el mismo intervalo) pero
con diferentes notas, puesto que casilla de llegada y casilla de captura
ocurren en la misma columna pero en diferente horizontal.
Jaque: Luego del movimiento de la figura que da el jaque, se oirá una díada
grave, pianissimo, con una duración de redonda (motivo característico
del Rey) y con el campo armónico de la casilla donde se encuentra el Rey
jaqueado. Un caso particular es el jaque mate. Musicalmente es exactamente
igual, sólo que forte o fortissimo. No hago aquí diferenciación
entre jaque simple y jaque doble, aunque bien podría agregarse este caso
particular (definamos: en un jaque doble la díada se duplicará: una sonará muy
grave, como en todo jaque, y otra -con las mismas dos notas- muy aguda).
Enroque: el único tipo de movimiento donde participan dos piezas del mismo color.
Musicalmente la solución más sencilla es sumar los movimientos del rey y torre
del mismo color, es decir, que suenen simultáneamente ambos motivos.
Ambigüedades: Ocurre en muchas ocasiones que hay que aclarar cuál
de ambos caballos o torres se mueve a determinada casilla. Esto se resuelve musicalmente anticipando
al movimiento "normal" una breve apoyatura con la díada
característica de la casilla desde donde se ha movido la pieza de marras.
Coronación (o promoción): en general a Dama, pero el sistema tiene que
prever la "subpromoción" a caballo, alfil o torre. El problema es
interesante, pues si bien la coronación es un movimiento de peón (lo que se mueve es un peón), al terminar el
movimiento, en la casilla de llegada aparece otra figura. Musicalmente puede
resolverse de manera análoga a como se resolvió el enroque: se harán sonar
(usando el campo armónico -la díada- de la casilla de llegada) los motivos
característicos de ambos trebejos: el peón y la dama (o la figura en la que se
decida coronar).
Reflexiones generales y
autocrítica
Se podrá objetar que todo este sistema de reglas es arbitrario. Por
supuesto que lo es, como prácticamente cualquier sistema de normas y
particularmente los de los juegos. Lo importante es que este sistema sea rigurosamente
arbitrario.
En general, la musicalización "mapeada" [[3]]
de una partida de ajedrez suscita varios interrogantes estéticos:
Una partida excelente, ¿produce una música excelente? La experiencia
demuestra que no. Un movimiento ajedrecísticamente horrible, un blunder, suena igual de bien o de mal
que una jugada brillante. No considero que esto sea un verdadero problema,
porque la intención es producir una obra de arte a partir de otra, y no tornar
reconocible la partida original. Para reconocer la partida original, lo más
práctico es reproducir la partida misma.
Algo similar ocurre con los retratos: un rostro bello puede ser pintado
horriblemente, y de un rostro feo puede resultar una pintura sumamente
expresiva.
Si uno construye un sistema de normas cualquiera para musicalizar una
partida de ajedrez, ¿no se corre el riesgo de que todas las obras suenen más o
menos igual? Sí, y es un
riesgo grave. Aunque depende de muchos factores. Por ejemplo, en el sistema que he delineado para
mi obra The Chessboard as Force Field no se menciona en absoluto el tempo,
la velocidad [[4]].
Este puede ser un poderoso factor de variedad, lo mismo que la densidad: los diferentes motivos (= la
transcripción sonora de cada jugada) ¿están muy espaciados entre sí, con
abundante silencios o resonancias, o casi superpuestos? En cada caso, los
resultados acústicos serán radicalmente distintos.
Complementariamente, para un profano, una partida de ajedrez es igual a
otra: unos tipos empujando trocitos de madera sobre una tabla y apretando alternativamente
un reloj. Desde esta perspectiva, todas las musicalizaciones de cualquier
partida naturalmente que serán similares.
Para evitar que todas las partidas de ajedrez transcriptas con este
mecanismo se parezcan demasiado, deberían generalizarse las ideas descritas,
hallar un meta-mecanismo e ir reemplazando a cada paso las decisiones
compositivas tomadas. Por ejemplo, que el motivo rítmico asociado a cada
trebejo sea muy distinto. O elegir otras maneras de determinar el sistema de
alturas (los campos armónicos). Cambios incluso menores en estos aspectos
elementales -a nivel molecular, casi- conducirán a resultados sonoros finales
sumamente diferenciados.
Una manera aún más efectiva de producir composiciones muy distintas basadas
en partidas de ajedrez sería esbozar un sistema en el cual las reglas de
asociación movimiento-sonido vayan
cambiando. Inventar
metarreglas que modifiquen a las reglas iniciales. Este paso lo dejo
gustosamente en manos del lector, pues a mí me interesa más generar música que
metarreglas.
Contexto histórico
En cuanto a las circunstancias de gestación de The Chessboard as Force Field: el impulso lo dio la gentil invitación
de Susanna
Poldauf para tocar piano en el evento "Hinter den Spiegeln" (detrás de los espejos) en la
Kunst- und Ausstellungshalle der BRD Bonn (Alemania) el 4 de diciembre
de 2006. Para la ocasión me pareció adecuado concretar, por fin, esta idea
compositiva que venía acariciando desde hace años. Este fue, por cierto, aquel
evento que enfrentó a Krámnik contra Deep
Fritz (en una de cuyas partidas el humano se "colgó" un burdo
mate en una).
The Chessboard as Force Field es un ciclo de obras, una suite para
piano, donde cada uno de los números, de las piezas individuales, ilustra un
partida diferente. Pertenecen a este ciclo de obras: Averbakh-Kótov, Zúrich 1953 (posiblemente la partida de todos los
tiempos que más me impresionó, seguramente influido por los comentarios de David Bronstein) y Krámnik-Deep
Fritz, Bonn 2006. En el futuro continuaré el ciclo con "la inmortal
polaca" (Glücksberg-Najdorf, Warszawa 1929) y acaso con alguna de Philidor, por razones
simbólicas (ha sido el músico ajedrecista
por antonomasia). Buena candidata a ser musicalizada es también aquella
legendaria partida jugada por
Paul Morphy contra el duque Karl von Braunschweig y el conde de Isouard en 1858
(es decir, Morphy tenía veintiún años) en un palco de la Ópera de París,
durante la representación de El Barbero de Sevilla. Ya veremos.
El lector atento y aún no agotado podría
preguntarse porqué aún no he realizado estas otras composiciones, puesto que el
sistema de marco ya está establecido, si ya sé exactamente lo que debe hacerse.
La respuesta es sencilla: es un trabajo sumamente farragoso, de hormiga, ir
avanzando notita a notita, mirando una tabla, luego otra y escribiendo el
resultado. Es muy poco el margen de creatividad que deja este mecanismo, y tampoco
creo que pueda automatizarse (mediante un programa informático) porque hay
momentos -pocos pero los hay- en los que un ser humano debe tomar una decisión
musicalmente relevante.
La
segunda pieza del ciclo The Chessboard as
Force Field, Krámnik-Deep Fritz, Bonn 2006, fue
compuesta en Colonia (Alemania) el 3 y 4 de diciembre de 2006 y está dedicada
al GM Helmut Pfleger. Su duración es
de 3 minutos. La pieza fue estrenada por el compositor al piano pocas horas
después de terminada, en la noche del 4 de diciembre, en la Kunst- und Ausstellungshalle der Bundesrepublik
Deutschland, en Bonn (en el marco del evento "Hinter den Spiegeln"
-"Tras los espejos"-, programa de actividades paralelas al duelo
ajedrecístico hombre-máquina, Vladímir Krámnik versus Deep Fritz). Se trata aquí de la tercera partida del
match. [Grabación en http://www.juanmariasolare.com/chessboard_forcefield.html].
Juan María Solare
Escrito en julio de 2013, basado en extensos apuntes de diciembre de 2006.
Página oficial: http://www.juanmariasolare.com
Solare en Facebook: https://www.facebook.com/JuanMariaSolare
NOTAS
[1] "Figura" o "pieza" son denominaciones totalmente correctas, pero como estas palabras tienen también un correlato en la terminología musical, prefiero reducir su uso al mínimo para evitar ambigüedades.
[2] "Díada": aquí, intervalo
armónico, es decir, dos notas simultáneas.
[3] Con "mapeo" me refiero aquí a la representación de las características significativas (importantes) de un objeto en el ámbito de un sistema de signos, típicamente la representación gráfico-simbólica de la tierra en un mapa. Suele haber una relación uno a uno de elementos particulares, y por lo tanto isomorfismo, paralelismo estructural.
[4] En el mecanismo
de transcripción no se menciona la velocidad, sino solamente en cada obra en particular. Por ejemplo: en la pieza que nos ocupa aquí (Kramnik-Deep
Fritz, Bonn 2006) el tempo es andante
abstracto. En otras posibles aplicaciones de mi sistema de transcripción, el tempo podrá ser el que el compositor elija en base a consideraciones estrictamente musicales, no
ajedrecísticas. Concretamente, en otras piezas del ciclo The Chessboard as Force Field la velocidad cambia, para evitar una abstracta monotonía.
Ilustración nr. 1, aclaraciones:
UNIS = unísono
2M = segunda mayor
3m = tercera menor
4j = cuarta justa
TRIT = tritono
6m = sexta menor
6M = sexta mayor
7M = séptima mayor
domingo, 1 de febrero de 2015
DIBUJO DE ALBAREDA
Este dibujo del destacado ajedrecista Miquel Albareda Creus (1919-2012), realizado por Enrique Segura, figura en la página 39 del libro sobre el match radiofónico Argentina-España de 1946 y apareció en muchas ocasiones en la revista Ajedrez Español:
La partida a la que se hace referencia es la siguiente, disputada en el tercer tablero:
Jacobo Bolbochán - Miquel Albareda Creus
Radiomatch Argentina-España, 12.10.1946
Radiomatch Argentina-España, 12.10.1946
1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0-0 Cxe4 6.d4 b5 7.Ab3 d5 8.dxe5 Ae6 9.c3 Ae7 10.Cbd2 0-0 11.Te1 Cc5 12.Cd4 Cxd4 13.cxd4 Cd3 14.Te3 Cf4 15.Cf1 Cg6 16.Te1 c5 17.Cg3 Dd7 18.Ae3 c4 19.Ac2 f5 20.f4 a5 21.Ce2 b4 22.Aa4 Db7 23.Tf1 Ad7 24.Tf3 Tfb8 25.Af2 Cf8 26.Cg3 g6 27.Cf1 Axa4 28.Dxa4 Db5 29.Dd1 a4 30.h3 Ce6 31.g4 Cg7 32.Ce3 Tf8 33.Df1 Dc6 34.Tc1 Rh8! 35.Ag3 Ce6 36.Td1
36...a3! 37.b3 cxb3 38.axb3 a2 39.Tf2 Dc3! 40.Cxd5 Dxg3+ 41.Tg2 Dxb3 42.Cxe7 Dxd1, y las blancas abandonaron.
domingo, 25 de enero de 2015
ARTEDREZ
La revista española Artedrez, "Revista de Arte en Ajedrez", que dirigía el desaparecido maestro Javier Carpintero, apareció en el verano de 1996 y aparentemente continuó su efímera andadura en los años 1996 y 1997.
Miquel Artigas Isart (Sabadell) ha enviado la imagen de la cubierta del ejemplar nº 1, acompañando además otros datos de interés sobre esta interesante publicación:
La revista era trimestral, con un precio era de 1.000
pesetas el ejemplar. Nuestro comunicante señala que su impresión es que solo se publicaron cuatro números, de verano de
1996 a primavera 1997, aunque Gino Di Felice, en su obra Chess Periodicals. An annotated international bibliography, 1836-2008, le da la entrada 156 y solo menciona el primer número.
En el tercero se da la noticia del trágico fallecimiento de su director, en accidente de tráfico, mientras que en el nº 4 se comunicaba a los suscriptores que había que renovar la suscripción y que el precio había pasado a 4.400 pesetas anuales. Además, en ese mismo ejemplar, se expresaba la queja de que alguien iba
anunciando que la revista había dejado de publicarse con el nº 3.
Se conocen efectivamente cuatro números de esta revista, pero ¿algún lector puede aclarar si Artedrez siguió publicándose a partir del número cuatro?
domingo, 18 de enero de 2015
VALOR FILATÉLICO DE PARAGUAY
La República del Paraguay emitió en el año 1978 una serie filatélica que conmemoraba el "Campeonato Mundial de Ajedrez Argentina 1978". Como dicho Campeonato Mundial se disputó en Baguio (Filipinas), entre Kárpov y Korchnói, debe entenderse que lo que se conmemoraba en realidad era la celebración de la Olimpiada de Ajedrez de Buenos Aires de ese mismo año.
En 2009 ya mostramos en este mismo espacio el valor correspondiente a 2 Gs. (guaraníes), que reflejaba una conocida pintura de Lucas van Leyden. Traemos hoy el valor correspondiente a 4 Gs., tomado de una miniatura del Libro de los juegos de Ajedrez, Dados y Tablas de Alfonso X el Sabio (siglo XIII):
domingo, 11 de enero de 2015
PARTIDA INTELIGENTE
Esta cita sobre nuestro juego, tomada de una obra española relacionada con la Filosofía del Lenguaje, nos remitirá a su vez a un importante filósofo del siglo XX que próximamente recordaremos en este mismo lugar:
Una partida de ajedrez inteligente no está necesariamente calculada paso a paso en todas sus variantes. El jugador no tiene que decirse a sí mismo cuáles son las reglas de movimiento de piezas ni detenerse en la posición inicial de los caballos en el tablero.
Fuente: Acero Fernández, Juan José: Filosofía y análisis del lenguaje. Ediciones Pedagógicas, Madrid 1994, página 159.
domingo, 4 de enero de 2015
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