domingo, 8 de marzo de 2015

PRESENTACIÓN DE "EL JUZGADOR DE AJEDREZ"


El próximo lunes 16 marzo, a las 19 horas, tendrá lugar en La Central de Callao (calle Postigo de San Martín, 8, Madrid) la presentación oficial del libro El Juzgador de Ajedrez de Eduardo Scala (Árdora Ediciones), que se verá acompañado por José Antonio Marina e Hilario Franco, importantes figuras de la Cultura española del momento.

La obra, en la que hemos modestamente colaborado, se presenta con un diseño muy atractivo e indudable originalidad: cargada de simbolismos y paradojas, con 64 partidas de ajedrez pero ni un solo diagrama (salvo el de portada, de indudable interés estético, y a la vez práctico, puesto que permite jugar sobre ella a modo de tablero real), y con revelaciones de enorme profundidad e indudable interés histórico, pues no en vano se resumen 40 años de recorrido vital del autor por el intrincado mundo de los escaques y sus complejos protagonistas.

Destacan en ella proyectos, testimonios, partidas, poemas, problemas y muy especialmente conversaciones (que no entrevistas) con destacadas personalidades del ajedrez mundial y nacional, muchas ya desaparecidas, que constituyen verdaderamente pequeños homenajes o retratos escaqueados: al lado de campeones mundiales como Botvínnik, Smyslov, Chiburdanidze o Krylov desfilan también otros grandes maestros del pasado o aún en activo, y palabras y emotivos recuerdos a maestros españoles como José Sanz Aguado y Martín de Ortueta, protagonistas del final inmortal de Madrid, que queda especialmente destacado en un capítulo como obra de arte imperecedera y ha podido ser representado así como homenaje a su maestro, vencedor en tan memorable ocasión:

 
El final inmortal de Madrid (Ortueta-Sanz, Madrid 1934)
Homenaje de Eduardo Scala a su maestro
   Fotografía: © Álvaro Viera


La presentación se anuncia en esta página web, de donde reproducimos la reseña oficial de la obra:

http://www.lacentral.com/agenda/madrid/evento/el-juzgador-de-ajedrez-de-eduardo-scala-108045

Concebida simultáneamente como sistema de iluminación y ejercicio de alto riesgo, la múltiple y heterodoxa obra del poeta, artista y estudioso del ajedrez Eduardo Scala (Madrid, 1945) adquiere en este libro, cuyas páginas recopilan su asombroso testimonio-archivo, cuatro décadas de investigación y reflexión en torno al más filosófico y literario de los juegos. Las dimensiones de un tablero sobre el cual se despliegan 64 partidas memorables; sosegadas y relampagueantes conversaciones en Moscú con maestros legendarios, crónicas de torneos cruciales en Sevilla, Belgrado o Nueva York; lúcidos retratos de los grandes ajedrecistas de la historia; apuntes sobre la espiritualidad y mística del juego, proyectos expositivos, poemas, conferencias o sabios aforismos como el acuñado por el fabuloso Tartakower: «El ganador de la partida es el jugador que comete el penúltimo error». Una combinatoria impredecible sumerge al lector de El juzgador de ajedrez en un cosmos de conexiones paradójicas, desde cuyo fondo el enigma le da jaque. El juzgador de ajedrez ha sido concluido en los reales monasterios jerónimos de Yuste (Cáceres) y El Parral (Segovia) entre 2008 y 2009, fecha en la que el poeta, cuya breve y extensa obra está consagrada al infinito, 8, cumple 64 años de edad: 8x8. El libro se cierra con un “Postludio”, ensayo autobiográfico en que se señala la mudéjar Torre de los Ajedreces de Arévalo, Ávila (en la solapa), como templo y sede de una futura Fundación Mundial de AjedreZ. Acompañarán al autor Jose Antonio Marina e Hilario Franco.

      Eduardo Scala en la Torre de los Ajedreces de Arévalo (Ávila)
  Fotografía: © Álvaro Viera

domingo, 1 de marzo de 2015

LÁMINA DE CAPABLANCA



La lámina con el magnífico retrato de José Raúl Capablanca que figura sobre estas líneas, que al parecer fue realizada en 1938 por E. Valderrama, se insertaba en el libro Capablanca y Lasker en el Campeonato del Mundo, por Arnoldo Ellerman (editorial Grabo, Buenos Aires, 1944).

domingo, 22 de febrero de 2015

EPITAFIO


Pregunta para nota. ¿Quién es el autor de la propuesta del siguiente epitafio?:

Aquí yace José Raúl Capablanca, no desvanecido por los aplausos universales ni cegado por la luz de su genio.

domingo, 15 de febrero de 2015

MIGUEL TAL, SEGUNDA EDICIÓN


Si ya apareció hace tiempo en este mismo portal la primera edición del libro Miguel Tal, Campeón del Mundo (Ediciones Limitadas Catalán, Tortosa 1960), que contenía numerosas partidas del legendario maestro comentadas por Miguel Farré, Rafael Saborido, Pedro Cherta, Rafael Lloréns, Luis de Marimón y Jorge Puig, presentamos ahora la portada de la segunda edición de esta misma obra (Barcelona, 1980):



domingo, 8 de febrero de 2015

EL TABLERO COMO CAMPO DE FUERZAS



La musicalización de partidas de ajedrez: sobre The Chessboard as Force Field




The Chessboard as Force Field (El tablero como campo de fuerzas) es una composición musical de mi autoría que tematiza una manera en que una partida de ajedrez puede transformarse en una obra musical. El problema no es nuevo, y de hecho existen diversas respuestas, diversas aproximaciones a su solución. Por supuesto, dudosamente exista una solución óptima, una manera ideal de transcribir una partida de ajedrez a sonidos, y probablemente todas tengan limitaciones en algún u otro lugar. La limitación fundamental es estética: una partida de ajedrez sublime, al ser transcripta a sonidos, no produce necesariamente resultados musicales más satisfactorios que una partida plagada de errores. La calidad de la partida de ajedrez resulta entonces irrelevante. Posiblemente todos los mecanismos imaginables presenten esta carencia de fondo.

La discusión entonces podría terminar aquí mismo, pero hay otros factores: no es únicamente producir belleza lo que anima a un compositor. El impulso lúdico es no menos fuerte, el afán de investigar y de plantearse "qué ocurriría si...". Esta forma de curiosidad es posiblemente lo que nos reverdece y nos mantiene alerta (en la música como fuera de ella).

No quiero hablar mal de los colegas que han propuesto otras soluciones, aunque claramente si propongo un sistema distinto es porque considero que otras respuestas presentan carencias. Tengo la sospecha que muchos mecanismos de transcripción ajedrecístico-musical se centran en transcribir un sistema de signos, un código, de una disciplina a la otra: de la notación ajedrecística a la nomenclatura musical, pero sin plantearse a qué responden estos signos dentro de cada una de las disciplinas involucradas. Mi punto de partida fue intentar emular musicalmente algún aspecto elemental del movimiento de las piezas. Si consideramos que cada figura posee una energía latente, potencial, que se activa -se actualiza- en el momento de cambiarla de posición, ¿cómo hacer para que este cambio de energía tenga su equivalencia musical? Además, es un hecho que la misma figura tiene un valor distinto según su posición en el tablero (comparen la actividad un caballo en una esquina del tablero o en el centro). Si pudiera agregarse un elemento, éste sería la posición de las demás piezas, puesto que ellas aumentan o disminuyen la energía de cada trebejo [[1]] (ejemplo: el alfil necesita diagonales abiertas para rendir al máximo: aun si está situado en el centro del tablero, pero bloqueado por sus propias piezas, no es mucho más activo que un peón grande).

En cualquier caso estoy hablando de niveles de energía, los cuales varían según estas tres variables: de qué pieza se trata, dónde está ubicada, y cuál es su relación con las demás piezas. Esto comienza a explicar el título de mi composición musical: El tablero como campo de fuerzas.

Tal fue entonces mi punto de partida: intentar hallar equivalentes energéticos entre movimientos ajedrecísticos y movimientos sonoros; y no solamente describir un desplazamiento del escaque e2 al e3, que puede ser realizado por un peón, el rey, la dama o una torre, pero cuyo resultado energético es radicalmente distinto.

Dicho lo cual, agrego que nadie es perfecto, e incluir la tercera variable (considerar la posición de todas las piezas en el tablero para contextualizar musicalmente el sonido resultante) me hubiera situado ante una dificultad sobrehumana. Así que decidí, al menos en esta ocasión, elaborar un sistema donde sólo se consideran dos variables básicas: qué pieza se mueve y de dónde a dónde. Arrojo el guante a quien quiera elaborar un mecanismo de transcripción ajedrecístico-musical que considere también la totalidad del tablero. Aquí es, en realidad, donde la cosa comienza a ponerse atractiva, pues seguramente se encontrarán emergentes inesperados surgidos de la complejidad.

Paso ahora a describir los elementos de mi mecanismo (no quiero llamarlo "método" ni mucho menos "sistema", conceptos que le quedan un par de tallas demasiado grandes).

A partir de este momento nos adentramos en una región de tecnicismos en ambas disciplinas (música y ajedrez). La mayor dificultad al abordar temas interdisciplinarios -y éste lo es- es que una parte de los lectores será especialista en una de ambas áreas, pero tocará de oído en la otra. Para no perder demasiada comprensibilidad deberé entonces explicar lo que para los unos serán obviedades y para los otros terra incognita.


El mecanismo

El mecanismo que uso en esta obra tiene tres aspectos básicos:

1) Cada casilla del tablero está asociada a un campo armónico propio.
2) Cada figura está asociada a un motivo musical sencillo, a una Gestalt (silueta o configuración).
3) Eventos especiales, acciones (principalmente capturas, jaques y promoción a Dama) hallan su correlato sonoro.

Examinemos cada uno de estos elementos por separado.

1) Un campo armónico en cada escaque

El tablero vacío es un campo de fuerzas aparentemente neutral, tan engañosamente neutral como un escenario vacío. Las 64 casillas del tablero se designan habitualmente con un sistema de coordenadas, donde las columnas (las líneas verticales) se denominan con las letras a, b, c, d, e, f, g, h; y las filas (las líneas horizontales) con los números 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8. Así, cada escaque tiene su nombre propio.

En esta obra, cada casilla queda asociada a un intervalo abstracto, una díada [[2]]. En las horizontales (1..8), la nota inferior de esta díada es siempre la misma: en la primera horizontal: RE, en la segunda: MI, en la tercera: FA, y así sucesivamente (SOL, SOL#, LA#, SI, DO#), siguiendo una escala octatónica (la que alterna tono y semitono, que tiene ocho notas por octava y que algunos denominan escala semidisminuida).

En cada vertical (a..h) hay un intervalo distinto. En la columna a: unísono u octava, en la columna b: segunda mayor, en la columna c: tercera menor, etc. (d: cuarta justa, e: tritono, f: sexta menor, g: sexta mayor, h: séptima mayor). La escala de fondo es exactamente la misma. Así, es posible predecir qué intervalo habrá en cada casilla. No se repite jamás el contenido de alturas de un escaque en otro. Además, el sistema queda agotado: no se omiten posibilidades (precisamente por haber elegido una escala de ocho notas, la misma cantidad que columnas y que horizontales). Ver la ilustración nr. 1.


          Ilustración 1

2) La Gestalt de cada figura

Los trebejos son de seis tipos: peón, caballo, alfil, torre, dama y rey. Cada uno de ellos tiene un movimiento característico, y por lo tanto poseerá también su distintivo correlato sonoro. La regla básica es: cuanto más poder tiene una pieza, más largo será el motivo que la caracteriza (literalmente más largo: el motivo nr. 6 -el del rey- durará más tiempo).

Por supuesto, al decidirnos por un conjunto determinado de motivos ya estamos definiendo una imagen sonora general muy precisa. Este es el paso compositivo que más consecuencias musicales tiene.

Una decisión subordinada pero importante es que las piezas negras y las blancas no "suenen" igual. Decidí que las piezas blancas estarán caracterizadas por un movimiento ascendente o donde la nota superior "pese más", y las negras por un movimiento descendente o donde la nota inferior tenga más peso o dure más.

Los seis motivos asociados a cada trebejo se encuentran en la ilustración nr. 2:

Ilustración 2

Verbalmente puede describírselos así:

Peón: nota breve con apoyatura (es decir, dos notas breves con acento en la segunda). Legato. Duración total: una semicorchea (y fracción). Peón blanco: apoyatura ascendente; peón negro: apoyatura descendente.

Caballo: tresillo de semicorcheas con acento en el primer componente. Staccato. Duración total: una corchea. La primera y la tercera nota son la misma (es entonces una especie de mordente, un "ida y vuelta"). Caballo blanco: tresillo con cresta para arriba; caballo negro: con cresta para abajo.

Alfil: dos notas atacan simultáneamente, una dura más que la otra, en relación 3 a 1 (corcheas). Duración total del motivo: negra con puntillo. La nota corta suena forte y está acentuada, la nota larga suena mezzopiano. Alfil blanco: la nota larga es la superior, alfil negro: la nota larga es la inferior.

Torre: dos notas, una larga y otra corta en relación 4:1 (corcheas). La nota corta comienza poco después que la larga (y termina antes). Ambas notas suenan entonces simultáneamente durante las dos corcheas centrales. Duración total: una blanca. Torre blanca: la nota larga es la superior; torre negra: la nota larga es la inferior.

Dama: dos notas, una larga y otra breve en relación 3:1 (negras). Ambas notas terminan simultáneamente. Duración total: una blanca con puntillo. Dama blanca: la nota larga es la superior; dama negra: la nota larga es la inferior.

Rey: es considerada aquí como la pieza más valiosa, porque "perderla" equivale a perder la partida. Es por lo tanto la nota más larga: una redonda. Ambas notas comienzan y terminan juntas, es una díada pura. No hay manera de diferenciar acústicamente, por lo tanto, entre rey blanco y negro. Dejo a los analistas la interpretación semántica de esta particularidad.

En el caso de la torre y la dama se da un aparente contrasentido: debido a que una nota entra después de la otra, el intervalo melódico aparente es el contrario al que se esperaría considerando el color del trebejo del caso. Debí elegir un criterio, y prevaleció el principio "trebejo blanco: nota superior más larga".

Y en el caso de la Dama en particular, puesto que su movimiento es la combinación de torre y alfil, hubiera podido asociarse musicalmente a una suma de las Gestalten características de torre y alfil. Me decidí, sin embargo, por un motivo ligeramente diferente, particularmente por razones de variedad musical y para evitar ambigüedades. Por otro lado, la Dama vale de hecho un poco más que Torre más Alfil. Y en estricta justicia, la Dama no puede hacer algo que la Torre sí puede: participar en el enroque.

En esta obra, la musicalización de los movimientos habituales de las piezas sólo toma en cuestión la casilla de llegada (y no la de partida) de cada figura.

3) Movimientos especiales, casos particulares

Los movimientos habituales de las seis figuras (particularmente de los peones) presentan casos particulares. No son excepciones, sino casos particulares:

Captura: una pieza "come" otra del color contrario, la cual desaparece del tablero. Musicalmente esto se representa así (¡en esta obra!): inmediatamente después luego del movimiento de la pieza capturadora se oye, dos octavas por encima y pianissimo, el motivo correspondiente a la figura que ha sido capturada (será su alma despidiéndose del mundo). El campo armónico es el del escaque donde se ha producido la captura. Musicalmente resulta entonces casi un "eco", pues el campo armónico es idéntico al de la pieza capturadora.

Captura de un peón al paso: el único movimiento de captura donde la pieza capturadora se mueve a una casilla vacía. El peón capturador sonará en octavas, y el peón capturado producirá su eco (en pianissimo) con el mismo campo armónico (el mismo intervalo) pero con diferentes notas, puesto que casilla de llegada y casilla de captura ocurren en la misma columna pero en diferente horizontal.

Jaque: Luego del movimiento de la figura que da el jaque, se oirá una díada grave, pianissimo, con una duración de redonda (motivo característico del Rey) y con el campo armónico de la casilla donde se encuentra el Rey jaqueado. Un caso particular es el jaque mate. Musicalmente es exactamente igual, sólo que forte o fortissimo. No hago aquí diferenciación entre jaque simple y jaque doble, aunque bien podría agregarse este caso particular (definamos: en un jaque doble la díada se duplicará: una sonará muy grave, como en todo jaque, y otra -con las mismas dos notas- muy aguda).

Enroque: el único tipo de movimiento donde participan dos piezas del mismo color. Musicalmente la solución más sencilla es sumar los movimientos del rey y torre del mismo color, es decir, que suenen simultáneamente ambos motivos.

Ambigüedades: Ocurre en muchas ocasiones que hay que aclarar cuál de ambos caballos o torres se mueve a determinada casilla. Esto se resuelve musicalmente anticipando al movimiento "normal" una breve apoyatura con la díada característica de la casilla desde donde se ha movido la pieza de marras.

Coronación (o promoción): en general a Dama, pero el sistema tiene que prever la "subpromoción" a caballo, alfil o torre. El problema es interesante, pues si bien la coronación es un movimiento de peón (lo que se mueve es un peón), al terminar el movimiento, en la casilla de llegada aparece otra figura. Musicalmente puede resolverse de manera análoga a como se resolvió el enroque: se harán sonar (usando el campo armónico -la díada- de la casilla de llegada) los motivos característicos de ambos trebejos: el peón y la dama (o la figura en la que se decida coronar).


Reflexiones generales y autocrítica

Se podrá objetar que todo este sistema de reglas es arbitrario. Por supuesto que lo es, como prácticamente cualquier sistema de normas y particularmente los de los juegos. Lo importante es que este sistema sea rigurosamente arbitrario.

En general, la musicalización "mapeada" [[3]] de una partida de ajedrez suscita varios interrogantes estéticos:

Una partida excelente, ¿produce una música excelente? La experiencia demuestra que no. Un movimiento ajedrecísticamente horrible, un blunder, suena igual de bien o de mal que una jugada brillante. No considero que esto sea un verdadero problema, porque la intención es producir una obra de arte a partir de otra, y no tornar reconocible la partida original. Para reconocer la partida original, lo más práctico es reproducir la partida misma.

Algo similar ocurre con los retratos: un rostro bello puede ser pintado horriblemente, y de un rostro feo puede resultar una pintura sumamente expresiva.

Si uno construye un sistema de normas cualquiera para musicalizar una partida de ajedrez, ¿no se corre el riesgo de que todas las obras suenen más o menos igual? Sí, y es un riesgo grave. Aunque depende de muchos factores. Por ejemplo, en el sistema que he delineado para mi obra The Chessboard as Force Field no se menciona en absoluto el tempo, la velocidad [[4]]. Este puede ser un poderoso factor de variedad, lo mismo que la densidad: los diferentes motivos (= la transcripción sonora de cada jugada) ¿están muy espaciados entre sí, con abundante silencios o resonancias, o casi superpuestos? En cada caso, los resultados acústicos serán radicalmente distintos.

Complementariamente, para un profano, una partida de ajedrez es igual a otra: unos tipos empujando trocitos de madera sobre una tabla y apretando alternativamente un reloj. Desde esta perspectiva, todas las musicalizaciones de cualquier partida naturalmente que serán similares.

Para evitar que todas las partidas de ajedrez transcriptas con este mecanismo se parezcan demasiado, deberían generalizarse las ideas descritas, hallar un meta-mecanismo e ir reemplazando a cada paso las decisiones compositivas tomadas. Por ejemplo, que el motivo rítmico asociado a cada trebejo sea muy distinto. O elegir otras maneras de determinar el sistema de alturas (los campos armónicos). Cambios incluso menores en estos aspectos elementales -a nivel molecular, casi- conducirán a resultados sonoros finales sumamente diferenciados.

Una manera aún más efectiva de producir composiciones muy distintas basadas en partidas de ajedrez sería esbozar un sistema en el cual las reglas de asociación movimiento-sonido vayan cambiando. Inventar metarreglas que modifiquen a las reglas iniciales. Este paso lo dejo gustosamente en manos del lector, pues a mí me interesa más generar música que metarreglas.


Contexto histórico

En cuanto a las circunstancias de gestación de The Chessboard as Force Field: el impulso lo dio la gentil invitación de Susanna Poldauf para tocar piano en el evento "Hinter den Spiegeln" (detrás de los espejos) en la Kunst- und Ausstellungshalle der BRD Bonn (Alemania) el 4 de diciembre de 2006. Para la ocasión me pareció adecuado concretar, por fin, esta idea compositiva que venía acariciando desde hace años. Este fue, por cierto, aquel evento que enfrentó a Krámnik contra Deep Fritz (en una de cuyas partidas el humano se "colgó" un burdo mate en una).

The Chessboard as Force Field es un ciclo de obras, una suite para piano, donde cada uno de los números, de las piezas individuales, ilustra un partida diferente. Pertenecen a este ciclo de obras: Averbakh-Kótov, Zúrich 1953 (posiblemente la partida de todos los tiempos que más me impresionó, seguramente influido por los comentarios de David Bronstein) y Krámnik-Deep Fritz, Bonn 2006. En el futuro continuaré el ciclo con "la inmortal polaca" (Glücksberg-Najdorf, Warszawa 1929) y acaso con alguna de Philidor, por razones simbólicas (ha sido el músico ajedrecista por antonomasia). Buena candidata a ser musicalizada es también aquella legendaria partida jugada por Paul Morphy contra el duque Karl von Braunschweig y el conde de Isouard en 1858 (es decir, Morphy tenía veintiún años) en un palco de la Ópera de París, durante la representación de El Barbero de Sevilla. Ya veremos.

El lector atento y aún no agotado podría preguntarse porqué aún no he realizado estas otras composiciones, puesto que el sistema de marco ya está establecido, si ya sé exactamente lo que debe hacerse. La respuesta es sencilla: es un trabajo sumamente farragoso, de hormiga, ir avanzando notita a notita, mirando una tabla, luego otra y escribiendo el resultado. Es muy poco el margen de creatividad que deja este mecanismo, y tampoco creo que pueda automatizarse (mediante un programa informático) porque hay momentos -pocos pero los hay- en los que un ser humano debe tomar una decisión musicalmente relevante.

La segunda pieza del ciclo The Chessboard as Force Field, Krámnik-Deep Fritz, Bonn 2006, fue compuesta en Colonia (Alemania) el 3 y 4 de diciembre de 2006 y está dedicada al GM Helmut Pfleger. Su duración es de 3 minutos. La pieza fue estrenada por el compositor al piano pocas horas después de terminada, en la noche del 4 de diciembre, en la Kunst- und Ausstellungshalle der Bundesrepublik Deutschland, en Bonn (en el marco del evento "Hinter den Spiegeln" -"Tras los espejos"-, programa de actividades paralelas al duelo ajedrecístico hombre-máquina, Vladímir Krámnik versus Deep Fritz). Se trata aquí de la tercera partida del match. [Grabación en http://www.juanmariasolare.com/chessboard_forcefield.html].

Juan María Solare
Escrito en julio de 2013, basado en extensos apuntes de diciembre de 2006.



NOTAS

[1] "Figura" o "pieza" son denominaciones totalmente correctas, pero como estas palabras tienen también un correlato en la terminología musical, prefiero reducir su uso al mínimo para evitar ambigüedades.

[2] "Díada": aquí, intervalo armónico, es decir, dos notas simultáneas.

[3] Con "mapeo" me refiero aquí a la representación de las características significativas (importantes) de un objeto en el ámbito de un sistema de signos, típicamente la representación gráfico-simbólica de la tierra en un mapa. Suele haber una relación uno a uno de elementos particulares, y por lo tanto isomorfismo, paralelismo estructural.

[4] En el mecanismo de transcripción no se menciona la velocidad, sino solamente en cada obra en particular. Por ejemplo: en la pieza que nos ocupa aquí (Kramnik-Deep Fritz, Bonn 2006) el tempo es andante abstracto. En otras posibles aplicaciones de mi sistema de transcripción, el tempo podrá ser el que el compositor elija en base a consideraciones estrictamente musicales, no ajedrecísticas. Concretamente, en otras piezas del ciclo The Chessboard as Force Field la velocidad cambia, para evitar una abstracta monotonía.

Ilustración nr. 1, aclaraciones:

UNIS = unísono
2M = segunda mayor
3m = tercera menor
4j = cuarta justa
TRIT = tritono
6m = sexta menor
6M = sexta mayor
7M = séptima mayor

domingo, 1 de febrero de 2015

DIBUJO DE ALBAREDA


Este dibujo del destacado ajedrecista Miquel Albareda Creus (1919-2012), realizado por Enrique Segura, figura en la página 39 del libro sobre el match radiofónico Argentina-España de 1946 y apareció en muchas ocasiones en la revista Ajedrez Español:



La partida a la que se hace referencia es la siguiente, disputada en el tercer tablero:

Jacobo Bolbochán - Miquel Albareda Creus
Radiomatch Argentina-España, 12.10.1946

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0-0 Cxe4 6.d4 b5 7.Ab3 d5 8.dxe5 Ae6 9.c3 Ae7 10.Cbd2 0-0 11.Te1 Cc5 12.Cd4 Cxd4 13.cxd4 Cd3 14.Te3 Cf4 15.Cf1 Cg6 16.Te1 c5 17.Cg3 Dd7 18.Ae3 c4 19.Ac2 f5 20.f4 a5 21.Ce2 b4 22.Aa4 Db7 23.Tf1 Ad7 24.Tf3 Tfb8 25.Af2 Cf8 26.Cg3 g6 27.Cf1 Axa4 28.Dxa4 Db5 29.Dd1 a4 30.h3 Ce6 31.g4 Cg7 32.Ce3 Tf8 33.Df1 Dc6 34.Tc1 Rh8! 35.Ag3 Ce6 36.Td1


36...a3! 37.b3 cxb3 38.axb3 a2 39.Tf2 Dc3! 40.Cxd5 Dxg3+ 41.Tg2 Dxb3 42.Cxe7 Dxd1, y las blancas abandonaron.

domingo, 25 de enero de 2015

ARTEDREZ


La revista española Artedrez, "Revista de Arte en Ajedrez", que dirigía el desaparecido maestro Javier Carpintero, apareció en el verano de 1996 y aparentemente continuó su efímera andadura en los años 1996 y 1997.

Miquel Artigas Isart (Sabadell) ha enviado la imagen de la cubierta del ejemplar nº 1, acompañando además otros datos de interés sobre esta interesante publicación:


La revista era trimestral, con un precio era de 1.000 pesetas el ejemplar. Nuestro comunicante señala que su impresión es que solo se publicaron cuatro números, de verano de 1996 a primavera 1997, aunque Gino Di Felice, en su obra Chess Periodicals. An annotated international bibliography, 1836-2008, le da la entrada 156 y solo menciona el primer número.

En el tercero se da la noticia del trágico fallecimiento de su director, en accidente de tráfico, mientras que en el nº 4 se comunicaba a los suscriptores que había que renovar la suscripción y que el precio había pasado a 4.400 pesetas anuales. Además, en ese mismo ejemplar, se expresaba la queja de que alguien iba anunciando que la revista había dejado de publicarse con el nº 3.

Se conocen efectivamente cuatro números de esta revista, pero ¿algún lector puede aclarar si Artedrez siguió publicándose a partir del número cuatro?

domingo, 18 de enero de 2015

VALOR FILATÉLICO DE PARAGUAY


La República del Paraguay emitió en el año 1978 una serie filatélica que conmemoraba el "Campeonato Mundial de Ajedrez Argentina 1978". Como dicho Campeonato Mundial se disputó en Baguio (Filipinas), entre Kárpov y Korchnói, debe entenderse que lo que se conmemoraba en realidad era la celebración de la Olimpiada de Ajedrez de Buenos Aires de ese mismo año.

En 2009 ya mostramos en este mismo espacio el valor correspondiente a 2 Gs. (guaraníes), que reflejaba una conocida pintura de Lucas van Leyden. Traemos hoy el valor correspondiente a 4 Gs., tomado de una miniatura del Libro de los juegos de Ajedrez, Dados y Tablas de Alfonso X el Sabio (siglo XIII):


domingo, 11 de enero de 2015

PARTIDA INTELIGENTE


Esta cita sobre nuestro juego, tomada de una obra española relacionada con la Filosofía del Lenguaje, nos remitirá a su vez a un importante filósofo del siglo XX que próximamente recordaremos en este mismo lugar:

Una partida de ajedrez inteligente no está necesariamente calculada paso a paso en todas sus variantes. El jugador no tiene que decirse a sí mismo cuáles son las reglas de movimiento de piezas ni detenerse en la posición inicial de los caballos en el tablero.

Fuente: Acero Fernández, Juan José: Filosofía y análisis del lenguaje. Ediciones Pedagógicas, Madrid 1994, página 159.

domingo, 4 de enero de 2015

POSTAL DE FELICITACIÓN


Esta bella postal de felicitación navideña, con iluminado motivo gótico, fue enviada en diciembre de 2011 por el gran maestro Lothar Schmid a Josep Alió, quien nos ha permitido amablemente reproducirla, y con ella queremos felicitar el nuevo año 2015 a nuestros lectores y amigos de todo el mundo:




domingo, 28 de diciembre de 2014

JUAN MARTÍNEZ SOLA


 Juan Martínez Sola

Hace ya un año por estas fechas nos dejó Juan Martínez Sola (1953-2013), ajedrecista, profesor, humanista, amigo. Pérdida irreparable para el Ajedrez almeriense, andaluz y español, ha dejado un hueco difícil de llenar en las múltiples actividades que dominaba.

Animoso Presidente del Club de Ajedrez Reverté, que fundó en 1999, se destacó especialmente en su faceta de árbitro (consiguiendo los títulos nacional y FIDE) y como entusiasta organizador y difusor de nuestro juego, a todos los niveles. Consiguió además reunir un fuerte equipo de maestros que, entre otros triunfos, llegó a proclamarse Campeón de España de División de Honor (año 2005) y subcampeón ex-aequo de la UE (Copa de Europa de Clubes, Grecia, 2002), llevando así el nombre de Albox y de Almería a todos los rincones de la geografía deportiva continental y destacándose con brillantez en los medios de comunicación, obteniendo numerosos reconocimientos.

El I Festival Internacional de Ajedrez en su memoria se ha llevado a cabo en la ciudad de Almería (España) los días 26, 27 y 28 de diciembre de 2014, con gran éxito, y aquí puede verse el cartel anunciador del evento:



Juan Martínez Sola ya tiene, pues, su propio Festival e incluso su propio artículo en Wikipedia; pero, aún más importante seguramente, por su legado y buen hacer tiene su puesto de honor en la historia del Ajedrez almeriense y andaluz y el recuerdo imborrable de los que le conocimos y tratamos.

domingo, 21 de diciembre de 2014

EL JUZGADOR DE AJEDREZ



El final de 2014 ha traído un acontecimiento literario-ajedrecístico de primera magnitud: la publicación del libro El juzgador de Ajedrez de Eduardo Scala, de Árdora Ediciones, del que destacamos especialmente su interés histórico y testimonial, y que contiene sorpresas de gran calado, muchas completamente inéditas. Una pieza que, sin duda, hará las delicias de los verdaderos amantes del rey de los juegos.

Su diseño como libro-tablero, que permite incluso reproducir partidas o jugar-juzgar sobre él, merece la pena ilustrarse:




Dedicaremos una especial atención a esta original obra en las próximas semanas, con motivo de su presentación oficial; pero de momento queremos destacar el hecho de que al mismo tiempo su vitalista autor, el mayor ajedrecista de Ávila, próximo a cumplir 70 años de edad, ha continuado su fecunda trayectoria ajedrecística de asombrosa fidelidad al 8 ganando brillantemente el Torneo de Navidad del Club Peón de Dama en Ávila, que equivale al campeonato anual de la ciudad de Santa Teresa, Patrona de los ajedrecistas españoles.

Scala, Juzgador, en primer plano a la derecha

El Torneo se celebró el 14 de diciembre, festividad de San Juan de la Cruz, en la Taberna del Viajero. La clasificación final fue:

                                                1. Eduardo Scala  8 puntos
                                                2. Luis Carlos Galán  7,5
                                                3. Francisco Javier del Real  6,5
                                                4. Jesús Pierna  6
                                                5. Jorge Álvarez  6
                                                6. Longinos Mayorga  5,5
                                                7. Nacho Martín  5
                                                8. Roberto Hernández  5
                                                9. Fernando Álvarez  4,5
                                                10. Carlos Muñoz  4,5
                                                11. Óscar Martín  4
                                                12. José Manuel  Jiménez  4
                                                13. Juan Antonio de la Herrán  2
                                                14. José Carlos Crespo  2
                                                15. David Sáez  1,5

domingo, 14 de diciembre de 2014

GOLDFARB


Se busca información sobre el ajedrecista ruso J. Goldfarb, ilustre perdedor de las siguientes partidas contra dos de los mejores jugadores de la Historia:

J. Goldfarb - Akiba Rubinstein
Lodz, 1907


1.e4 e5 2.d4 exd4 3.Dxd4 Cc6 4.De3 Cf6 5.Cc3 Ae7 6.Ad2 d5 7.exd5 Cxd5 8.Cxd5 Dxd5 9.b3 Af5 10.0-0-0 0-0-0 11.Ac4


11...Da5! 12.a4 Aa3+ 13.Rb1 Cb4 14.Ad3 Txd3! 15.cxd3 Dd5, y las blancas abandonaron.


J. Goldfarb - Alexánder Alekhine
Torneo panruso, San Petersburgo 1909

1.e4 e6 2.d4 d5 3.exd5 exd5 4.Ad3 Cc6 5.c3 Ad6 6.Ae3 Cf6 7.Cf3 Cg4 8.Cbd2 Cxe3 9.fxe3 De7 10.De2 f5 11.0-0 Cd8 12.c4 c6 13.Cb3 0-0 14.Tae1 Cf7 15.Dc2 Cg5 16.Cxg5 Dxg5 17.Tf3?


17...Axh2+ 18.Rf2 h5 19.Th1 Ad6 20.Tfh3 h4 21.Tf3 Ag3+ 22.Re2 f4 23.exf4 Axf4 24.g3 Te8+ 25.Rf1 Axg3 26.Ah7+ Rh8 27.Dg6 Te1+, y el blanco se rindió.

domingo, 7 de diciembre de 2014

CARICATURA BÉLICA


Este año 2014 que finaliza fue rico en conmemoraciones sobre la I Guerra Mundial (1914-1918). Entre las diversas caricaturas de ese conflicto relacionadas con el ajedrez encontramos esta, reproducida en múltiples lugares, de la que nos gustaría tener más información:


domingo, 30 de noviembre de 2014

BELLO TÍTULO DEL CLUB GOLMAYO


Este bello título enmarcado, que hoy se encuentra semiolvidado en un local comercial, tiene una singular importancia para la pequeña historia del Ajedrez murciano y español:

Fotografía: © Javier Asturiano

En él queda acreditado por el Club Golmayo de Murcia, desaparecido hace muchos años, el cuarto puesto obtenido por el ajedrecista murciano Salvador Mollá y Crespo en el Torneo Nacional de Murcia de 1927.

Recordemos una vez más el destacable hecho de que Mollá participó en la Olimpiada de la Haya de 1928 defendiendo al equipo español, si bien tan solo disputó una partida.

domingo, 23 de noviembre de 2014

PERDER MIL VECES LA PARTIDA


De la revista española Ajedrez (Valencia), número 2, enero de 1930, extractamos hoy estas líneas que aparecen en su página 4:

Para terminar nuestra pequeña selección de posiciones psicológicas interesantes citemos la frase de un escritor de ajedrez: «Sólo se gana una vez, pero se pierde mil veces la partida».


¿A qué escritor de ajedrez hace referencia esta cita?

domingo, 16 de noviembre de 2014

SCALA EN MOSCÚ


En el año 1994 Eduardo Scala hizo escala en Moscú, la meca del Ajedrez, para entrevistarse con diversas personalidades del mundo de los escaques. Aquí lo vemos como pope del Ajedrez en el Club Central de Ajedrez de la capital rusa:

Fotografía: © Chema Castelló

 
De esa visita queremos hoy destacar su encuentro con el excampeón del mundo Vasili Smyslov, con el que mantuvo una interesante conversación de la que es testigo esta fotografía inédita, que mostramos como anticipo de un importante libro que en breve presentaremos en este mismo portal:

Fotografía: © Chema Castelló

domingo, 9 de noviembre de 2014

DÍA DE GLORIA FALLIDO


¿Se imagina poder tocar el cielo ajedrecístico con los dedos? Pues esto estuvo a punto de conseguir el ajedrecista británico William Winter (1898-1955) en su partida contra Capablanca, a la postre vencedor del torneo junto con Botvínnik, en el certamen internacional de Nottingham, 1936:

William Winter - José Raúl Capablanca Graupera
Nottingham, 1936

1.d4 Cf6 2.Cf3 b6 3.g3 Ab7 4.Ag2 c5 5.0-0 cxd4 6.Cxd4 Axg2 7.Rxg2 g6 8.b3 Ag7 9.Ab2 0-0 10.c4 d5 11.cxd5 Cxd5 12.e4 Cb4 13.Dd2 C8a6 14.Td1 Tc8 15.Ca3 Tc7 16.Cab5 Td7 17.De2 Cc5 18.a3 Cbd3 19.Cc6 Da8 20.Axg7 Dxc6 21.Cd4 Db7 22.Axf8 Txd4 23.Ah6 Txe4 24.Df3 f6! 25.Rg1 Ce5 26.Dg2 g5 27.Td8+ Rf7 28.f4 Ce6 29.Tb8 Dd5 30.Tf1 Dd4+ 31.Rh1 Cg4 32.Dh3 Cxh6 33.Dxh6

           Posición tras 33.Dxh6

¡No se fíe en exceso de las bases de datos! Si busca en ellas comprobará que aparentemente Capablanca jugó en esta posición 33...Te2??, con la continuación 34.Dxh7+ Cg7, transponiendo a la partida real, pero entonces Winter hubiera ganado fácilmente la torre y la partida con el sencillo ataque doble 34.Dh5+.

La realidad, sin embargo, fue bien distinta, pues el cubano jugó la lógica 33...Cg7, y tras 34.Dxh7 Te2? se llegó a esta otra posición:

       Posición tras 34...Te2?

 Lo que sucedió a continuación fue una pequeña tragicomedia: 35.Dg8+ Rg6 36.f5+ Rh5

        Posición tras 36...Rh5

Y aquí Winter perdió su oportunidad, al jugar la fatal y perdedora 37.Dh7+??, pues su rival jugó entonces 37...Rg4 y él se vio obligado a rendirse, ya que a 38.h3+ seguiría 38...Rxg3 39.Tg1+ Dxg1+! y mate a la siguiente.

José Raúl Capablanca comentó la partida para la revista soviética 64, y señaló que las blancas deberían haber buscado el final con 37.Df7+ Rg4 38.Dc4, pero que aun así las negras ganarían.

Un raro fallo de análisis del cubano: ya por entonces el fuerte jugador soviético Iliá Rabinóvich señaló en los boletines rusos del torneo que, en la posición del último diagrama, Winter era el que ganaba en realidad de haber hecho 37.Dc4!, jugada que hubiera dejado inermes a las negras.

Según la conocida frase atribuida al campéon cubano, "el buen jugador siempre tiene suerte". Pero ¿acaso Winter en esta partida no la mereció?